El pasado martes 1 de abril, todo el alumnado de Educación Primaria vivió una jornada muy especial dentro del proyecto que están desarrollando en torno a la Paz y la convivencia. Bajo el título “Los frutos de la Paz”, celebraron un acto simbólico cargado de emoción, reflexión y esperanza.
Durante la mañana, cada clase compartió con el resto de compañeros su propio manifiesto por la Paz, una lectura pública en la que se reflejó el trabajo realizado en las aulas y, sobre todo, el compromiso de nuestra comunidad educativa con los valores de la tolerancia, el respeto y la solidaridad.
A continuación, todos los grupos participaron en la plantación de un árbol en el patio del colegio, como símbolo que representa nuestra voluntad de sembrar, cuidar y hacer crecer la Paz, no solo en nuestro entorno más cercano, sino también en el mundo que compartimos.
El momento más emocionante llegó con el entierro de una cápsula del tiempo, en la que depositaron cartas escritas por los propios alumnos, dirigidas a su “yo del futuro”. Un mensaje íntimo y esperanzador que se abrirá dentro de unos años, recordándonos el camino recorrido y renovando la promesa de construir un futuro más pacífico.
Fue una jornada entrañable, en la que quedó patente que la Paz es mucho más que tres letras (como dice nuestro lema de este año). Es una actitud diaria que se cultiva con pequeños gestos. Desde nuestro colegio, seguimos trabajando con ilusión para formar personas comprometidas, solidarias y constructoras de Paz.